El debate por el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat) ha saltado de los trámites viales a la arena de la campaña presidencial. El exsenador Gustavo Bolívar encendió las redes sociales al cuestionar la reciente propuesta de la senadora y candidata Paloma Valencia, quien sugirió que el Gobierno debería subsidiar el 100 % del costo del Soat para ciertos motociclistas. Bolívar calificó la iniciativa como un acto de “desespero electoral” y desempolvó videos donde Valencia criticaba duramente beneficios similares en el pasado.
La contradicción señalada por Bolívar se remonta a cuando el gobierno de Gustavo Petro implementó una rebaja del 50 % en el seguro. En aquel entonces, la senadora del Centro Democrático se opuso tajantemente, advirtiendo que los dos billones de pesos necesarios para financiar ese descuento saldrían de los recursos del Adres, poniendo en riesgo el sistema de salud de los colombianos. “Nos vamos a quedar sin salud”, advertía Valencia en los registros que hoy Bolívar utiliza para señalar lo que él denomina un giro populista.
En su crítica, el exdirector de Prosperidad Social enfatizó que mientras Valencia “regala el pescado” con promesas de gratuidad total —que podrían costar más de cinco billones de pesos—, el modelo del actual gobierno se enfoca en “enseñar a pescar”. Bolívar argumentó que el aumento del 23,7 % en el salario mínimo real, registrado en enero de 2026, es lo que ha permitido que miles de trabajadores tengan dinero en sus bolsillos para adquirir motocicletas por cuenta propia, proyectando ventas de 1,2 millones de unidades para este año.
La disputa pone sobre la mesa un dilema técnico y fiscal: ¿de dónde saldrían los recursos para un Soat gratuito sin desfinanciar otros sectores? Bolívar asegura que Valencia busca acortar distancia frente a otros posibles candidatos como Iván Cepeda o Abelardo de la Espriella mediante promesas que antes consideraba financieramente irresponsables. Por su parte, la propuesta de la senadora busca aliviar la carga económica de un sector masivo de la población que utiliza la moto como herramienta de trabajo.
Este cruce de declaraciones no solo evidencia la polarización ideológica, sino que anticipa que los subsidios y la gestión de los recursos de la salud serán ejes transversales en el debate político de 2027. Mientras los candidatos ajustan sus discursos, los ciudadanos quedan en medio de una discusión donde la coherencia histórica y la viabilidad económica son puestas a prueba en cada trino.




