La exsenadora y exprecandidata presidencial María Fernanda Cabal hizo oficial su solicitud de escisión al partido Centro Democrático con el objetivo de conformar una nueva colectividad política. El anuncio fue realizado a través de su columna de opinión en la Revista Semana y ratificado en su cuenta de X, donde señaló que la colectividad fundada por el expresidente Álvaro Uribe perdió el rumbo al distanciarse de los principios ideológicos sobre los cuales fue estructurada originalmente.
La decisión de la dirigente política se produce tras meses de tensiones internas generadas durante el proceso de selección de la candidatura presidencial de su sector. Cabal había manifestado anteriormente sus diferencias con la dirección del partido y valoró de manera positiva la consolidación de la propuesta del hoy presidente Abelardo De La Espriella, a quien definió como el heredero de las banderas de la derecha y de la doctrina de seguridad en el escenario nacional.
En su pronunciamiento, Cabal enfatizó que la separación no responde a controversias de carácter personal con el expresidente Uribe, sino a un distanciamiento doctrinario con las posturas recientes del Centro Democrático. La exlegisladora fundamentó su postura tras la convención del partido en Medellín, en la que sectores de la colectividad rechazaron definirse explícitamente como una fuerza de derecha, lo que a su juicio representó un abandono del debate ideológico y cultural.

La solicitud coincide con el inicio del nuevo periodo gubernamental y la entrega de la personería jurídica al movimiento Defensores de la Patria por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE). Desde su nueva plataforma, la dirigente busca consolidar un proyecto político centrado en la defensa de la propiedad privada, la autoridad, las libertades económicas y la seguridad democrática.
El trámite institucional de la escisión deberá ser evaluado inicialmente por la Dirección Nacional del Centro Democrático. No obstante, voceros de la colectividad han indicado de manera preliminar que no existiría viabilidad para aprobar la separación interna. De llegar a contar con el aval de las directivas, la solicitud tendría que ser remitida formalmente al CNE para su legalización.

De concretarse la vía administrativa, la movilización de Cabal hacia una nueva colectividad reconfigurará la representación de las fuerzas conservadoras y de derecha en el panorama legislativo y electoral del país. El proceso marcará la ruta para la reorganización de los movimientos políticos de oposición y de gobierno de cara al cuatrienio 2026-2030.


