La Roja está en los cuartos de final de la Copa Mundial 2026 tras firmar una clasificación épica y de infarto. Cuando todo el mundo en el estadio y frente al televisor ya se preparaba para el desgaste físico de la prórroga, apareció Mikel Merino al minuto 91′ para cazar la última jugada del compromiso, mandar el balón al fondo de la red y decretar el 1-0 definitivo que dejó con las manos vacías a una Portugal que acarició el pase durante gran parte del encuentro.
El partido tuvo dos caras muy marcadas. En los primeros 45 minutos, el libreto fue completamente luso; Portugal saltó a la cancha con mucha más claridad, arrinconó por tramos a España y generó las opciones más claras de peligro, haciendo sufrir de más a una zaga española que no encontraba la forma de contener las arremetidas de su rival. Sin embargo, para el segundo tiempo las cargas se equilibraron; España ajustó las tuercas en defensa, le bajó las revoluciones al ataque portugués y empezó a adueñarse de la pelota, transformando el juego en un toma y dame de ida y vuelta que parecía destinado inevitablemente al tiempo extra.
Con este agónico triunfo en el clásico ibérico, España se mete firmemente entre los ocho mejores selecciones del planeta y ahora se sienta a esperar rival en la siguiente fase, el cual saldrá del picante y polémico cruce entre Estados Unidos y Bélgica.




