La Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó los recientes bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza, que dejaron más de 100 personas muertas, incluidos numerosos niños. El secretario general, António Guterres, pidió respeto inmediato al alto el fuego y protección a la población civil, luego de que las imágenes de destrucción y dolor recorrieran el mundo.
Según su portavoz, Stéphane Dujarric, Guterres ‘condena enérgicamente los asesinatos de civiles en Gaza causados por los bombardeos israelíes, incluidos muchos niños’. Los ataques del martes habrían puesto en riesgo el frágil cese al fuego pactado con mediación internacional, lo que podría reavivar el conflicto armado en la región.
Hamás, por su parte, negó haber atacado tropas israelíes y acusó a Israel de violar la tregua. El grupo islamista también aplazó la entrega de restos de un rehén, mientras pedía a los mediadores internacionales como Catar intervenir con urgencia para detener los ataques. El gobierno catarí insistió en que los acuerdos de alto al fuego deben mantenerse, pese a la tensión creciente.
La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de violencia. Organismos humanitarios advierten sobre una crisis cada vez más grave en Gaza, donde los bombardeos sobre zonas residenciales y campos de refugiados continúan dejando víctimas civiles, escasez de combustible y severas dificultades para los equipos de rescate.




