La Unidad para las Víctimas destinó más de 15.000 millones de pesos en atención humanitaria inmediata en la región del Catatumbo durante 2025, beneficiando a 9.205 hogares, equivalentes a 30.873 personas, como respuesta a la crisis humanitaria derivada del conflicto armado en esta zona del país.
Las acciones desplegadas estuvieron orientadas a la atención urgente de las comunidades afectadas, la protección de sus derechos fundamentales y el acompañamiento institucional, en un contexto marcado por el desplazamiento forzado, las amenazas y el confinamiento de la población civil.
Durante el mismo periodo, 109.028 personas fueron incluidas en el Registro Único de Víctimas (RUV) por hechos victimizantes ocurridos en el Catatumbo. El desplazamiento forzado se mantuvo como el principal impacto humanitario, con 102.857 personas registradas, seguido de amenazas (8.222) y confinamiento (6.405).
En el marco de los recursos extraordinarios derivados del estado de conmoción interior, la Unidad para las Víctimas realizó 61.583 giros de atención humanitaria de emergencia especial a hogares víctimas de desplazamiento forzado, por un monto superior a 41.000 millones de pesos, dirigidos a municipios receptores de población desplazada en distintas regiones del país.
De forma complementaria, durante 2025 se entregaron 103.315 kits de ayuda humanitaria en el Catatumbo. Además, la entidad acompañó a 1.080 víctimas en procesos de retorno, reubicación e integración local, como parte de las acciones para la estabilización de las comunidades afectadas.
Finalmente, la Unidad reportó avances en la atención a Sujetos de Reparación Colectiva, entre ellos la Asociación Campesina del Catatumbo, el pueblo indígena Motilón Barí y comunidades urbanas y rurales de municipios como Tibú, El Tarra y Ocaña, reafirmando el compromiso institucional con la reparación integral y la reconstrucción del tejido social en esta región históricamente golpeada por la violencia.




