A solo horas de que inicie la Super Bowl LX, la expectativa mundial se concentra no solo en el partido entre New England Patriots y Seattle Seahawks, sino en el espectáculo de medio tiempo, que tendrá como protagonista a Bad Bunny en el estadio Levi’s de Santa Clara, California. El artista puertorriqueño liderará el Apple Music Super Bowl Halftime Show 2026, convirtiéndose en el primer artista latino y de habla hispana en encabezar en solitario este escenario histórico.
El show marca un hito para la música latina y para la cultura global del entretenimiento, al tratarse del evento televisivo más visto del año en Estados Unidos y uno de los más seguidos en todo el mundo. Bad Bunny, ganador de múltiples premios Grammy, llega a este escenario como una de las figuras más influyentes de la industria musical contemporánea, consolidando su impacto más allá del mercado hispano.
La jornada musical de la Super Bowl también incluye a Green Day, banda que abrirá oficialmente la noche con una ceremonia especial conmemorativa por los 60 años del evento. La agrupación californiana rendirá homenaje a las grandes leyendas del fútbol americano y a los jugadores más valiosos (MVPs) que han marcado generaciones, en un espectáculo previo a la patada inicial.
El partido comenzará a las 3:30 p. m. (hora de California), y el show de medio tiempo está previsto aproximadamente para las 5:00 p. m. en la Costa Oeste, dependiendo del desarrollo del encuentro. El espectáculo de Bad Bunny irrumpirá en el terreno de juego como el momento central del evento, con millones de espectadores conectados en todo el planeta.
En Estados Unidos, la Super Bowl se transmite por NBC en señal abierta, Telemundo en español, y vía streaming en Peacock, NFL Game Pass (DAZN) y plataformas de TV en vivo. En México y América Latina, la transmisión está disponible por Canal 5, Azteca 7, ESPN, Fox Sports, ViX y NFL Game Pass, con coberturas previas desde horas antes del partido.
Más allá del deporte y la música, esta edición de la Super Bowl está marcada por un fuerte contexto político. Tanto Bad Bunny como Green Day han sido críticos de las políticas migratorias y del gobierno de Donald Trump, lo que ha convertido el evento en un escenario simbólico donde el entretenimiento, la cultura y la política vuelven a cruzarse ante una audiencia global.




