La noche del domingo terminó en tragedia en el Parque de la Vida, uno de los puntos más concurridos de la vida nocturna en Barrancabermeja, cuando fue asesinado Ronald Sanabria, de 19 años, en medio de una multitud que se encontraba en la zona de venta de micheladas. El hecho generó pánico entre los asistentes y reavivó el debate sobre la seguridad en los espacios públicos del puerto petrolero.
De acuerdo con información de las autoridades del Magdalena Medio, Sanabria tenía antecedentes judiciales desde su adolescencia y había estado vinculado al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes. También habría pasado por el Centro de Reeducación de Menores Infractores (CROMI), de donde se habría fugado meses atrás.
Fuentes judiciales informaron que el joven era investigado por su presunta relación con hechos violentos registrados en la ciudad, entre ellos un homicidio ocurrido en julio de 2023 en el barrio Palmira. Las primeras hipótesis apuntan a que el ataque podría estar vinculado con disputas entre grupos dedicados al microtráfico y conflictos por el control territorial en distintos sectores de Barrancabermeja.
La comunidad expresó su preocupación por el aumento de los hechos violentos y pidió a las autoridades mayor presencia policial y estrategias de prevención que garanticen la seguridad ciudadana, especialmente en zonas de esparcimiento como el Parque de la Vida.




