El huracán ‘Melissa’ dejó una estela de destrucción a su paso por el Caribe, golpeando con especial fuerza el suroeste de Jamaica, donde los vientos alcanzaron hasta 295 km/h, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC). El fenómeno natural, catalogado como el tercer huracán de categoría cinco de la temporada, ha causado una emergencia sin precedentes en más de una década y ya deja al menos nueve víctimas fatales en la región.
La Embajada de Colombia en Jamaica confirmó que el ciclón ha generado daños severos en infraestructura, servicios públicos y zonas residenciales del país insular. La embajadora colombiana hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para enviar asistencia humanitaria, ante la magnitud de la catástrofe. Las víctimas reportadas incluyen tres personas en Jamaica, tres en Haití, dos en Panamá y una en República Dominicana.
El primer ministro jamaicano, Andrew Holness, declaró a la nación ‘zona catastrófica’ y activó protocolos de emergencia para recibir cooperación internacional. Las regiones más afectadas —Clarendon, Manchester, Saint Elizabeth y Westmoreland— permanecen parcialmente incomunicadas. Más de 530.000 personas, equivalentes al 77% de los usuarios del servicio eléctrico, están sin suministro de energía, mientras que equipos de rescate enfrentan dificultades para acceder a las zonas más devastadas.
Hacia la noche del martes, el huracán comenzó a debilitarse a categoría tres, aunque continuó su desplazamiento hacia Cuba, donde se espera impacte con vientos sostenidos superiores a los 200 km/h. La declaratoria de desastre habilita al gobierno jamaicano para recibir recursos internacionales y canalizar ayuda urgente para las familias damnificadas, en medio de una crisis humanitaria que continúa desarrollándose.




