En una operación militar desarrollada en la zona rural del municipio de Tumaco, sobre el río Mataje, frontera con Ecuador, tropas del Ejército de Colombia incautaron 1.800 kilos de clorhidrato de cocaína y desmantelaron un laboratorio utilizado para el procesamiento de esta droga.
El operativo, ejecutado en la vereda ‘Vayan Viendo’, fue revelado por el presidente Gustavo Petro a través de su cuenta de X, donde destacó el trabajo de la Fuerza Pública y respondió a recientes acusaciones del presidente estadounidense Donald Trump.
'Hemos incautado casi dos toneladas de cocaína. Esta es la labor diaria y nocturna de la fuerza pública colombiana', escribió el mandatario, quien invitó a Trump a 'ponerse las botas' y conocer cómo se lucha contra el narcotráfico 'sin matar gente'.
Según el reporte oficial, las tropas del Batallón de Selva N.°53, en el marco del Plan de Campaña Estratégico ‘Ayacucho Plus’, sostuvieron un enfrentamiento con aproximadamente siete integrantes del GAOR Oliver Sinisterra, también conocido como ‘Ejército Bolivariano’.
Los sujetos escaparon en una embarcación por el río Mataje, y de acuerdo con comunidades indígenas del sector, al menos uno habría resultado herido.
El laboratorio desmantelado contaba con dos grandes estructuras (de 15×25 y 20×40 metros) equipadas con hornos, prensas y elementos químicos. En el lugar se hallaron y destruyeron:
- 1.800 kilos de clorhidrato de cocaína
- 500 galones de gasolina
- 200 galones de tíner
- 150 galones de acetona
- 930 kilos de permanganato de potasio
- 470 kilos de cloruro de sodio
- 25 hornos microondas
- 1 prensa hidráulica
- 25 grameras digitales
- 20 destiladores
- Diversos tanques, mesas de secado y contenedores
La afectación económica a las estructuras criminales se estima en 9.140 millones de pesos, equivalentes a más de 2,2 millones de dólares.
El presidente Petro destacó que la operación, además de golpear la capacidad financiera del GAOR Oliver Sinisterra, no dejó víctimas fatales, subrayando que el enfoque del Gobierno es combatir el narcotráfico sin vulnerar los derechos humanos.
Las autoridades militares aseguraron que este resultado representa un duro golpe a las estructuras logísticas y de producción de cocaína que operan en la frontera sur del país, afectando directamente las finanzas de los grupos residuales.




