El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este domingo que Reino Unido reconoce al Estado palestino, calificando la decisión como un paso necesario para mantener viva la posibilidad de una solución de dos estados. Canadá y Australia también formalizaron el reconocimiento, lo que marca un giro en la política exterior de tres países del G7.
El anuncio fue recibido con fuertes críticas desde Israel. El primer ministro Benjamin Netanyahu aseguró que “no habrá un Estado palestino al oeste de Jordania” y calificó la medida como una recompensa para Hamás. Estados Unidos, por su parte, reiteró que no tiene planes de seguir el ejemplo de estos gobiernos.
Starmer defendió que el reconocimiento no es un premio para Hamás, sino un esfuerzo por garantizar la paz y el futuro de dos estados seguros y viables. Afirmó además que el grupo islamista no tendrá cabida en un eventual gobierno palestino y pidió la liberación inmediata de los rehenes en Gaza.
En Cisjordania, la noticia generó reacciones encontradas. Algunos palestinos celebraron el respaldo internacional como un paso hacia la paz y el fin de la guerra, mientras otros lo consideraron un gesto tardío o simbólico, temiendo incluso represalias de Israel con nuevos asentamientos y medidas más drásticas en los territorios ocupados.




