El departamento de Santander vuelve a figurar en el panorama económico internacional luego de que su zona franca obtuviera una certificación que la ubica como pionera en Colombia y en Suramérica.
Se trata de la Zona Franca Santander, ubicada en el área metropolitana de Bucaramanga, que recientemente recibió el sello “OECD Certified FTZ”, otorgado por la OCDE. Este reconocimiento la convierte en la primera zona franca del país y una de las primeras de la región en cumplir con estándares internacionales de transparencia y control en el comercio exterior.
La certificación hace parte de un programa piloto global en el que solo participaron tres países: España, Costa Rica y Colombia. En ese contexto, Santander logró destacarse al cumplir con exigencias relacionadas con trazabilidad de operaciones, control de mercancías, prevención de actividades ilícitas y buenas prácticas empresariales.
Más allá del reconocimiento, el logro tiene implicaciones económicas importantes. Expertos señalan que este tipo de certificaciones aumenta la confianza de inversionistas internacionales, lo que podría traducirse en la llegada de nuevas empresas y en el fortalecimiento del comercio exterior en la región.
Actualmente, la zona franca alberga decenas de empresas de sectores como logística, manufactura, tecnología y servicios, generando miles de empleos y consolidándose como un eje de desarrollo regional.
Aunque Colombia ya cuenta con varias zonas francas, este caso marca un hito por ser la primera en alcanzar este nivel de certificación internacional, lo que la posiciona como referente en América Latina en materia de comercio seguro y competitivo.
El reconocimiento también abre la puerta para que otras zonas francas del país busquen alinearse con estos estándares, en un contexto donde la transparencia y la confianza son cada vez más determinantes para atraer inversión extranjera.




