Un nuevo episodio preocupante se suma a la ya compleja situación del sistema de salud en Colombia, luego de que se conociera que la Nueva EPS, la entidad de salud con mayor cantidad de afiliados en el país, no envió la información necesaria para el cálculo de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) que regirá durante 2026.
El documento técnico que el Ministerio de Salud y Protección Social utiliza para determinar la UPC —el valor que se reconoce mensualmente a las EPS para la atención de sus afiliados— reveló que no se incorporaron los datos de la Nueva EPS en el análisis final. Esto ocurre a pesar de que esta aseguradora concentra más de 11 millones de afiliados, lo que representa casi una cuarta parte de las personas afiliadas al sistema general de salud en Colombia.
Según el estudio, la exclusión de la Nueva EPS se debió a que la entidad no cumplió con el requisito de certificar los costos, un aspecto fundamental para validar la calidad financiera de la información. Esta falta de datos implica que el Ministerio no pudo incluir a la mayor EPS del país en el cálculo técnico que define la prima que se pagará a todas las aseguradoras durante el año 2026.
Este escenario ocurre en un contexto delicado para la Nueva EPS, que se encuentra intervenida administrativamente desde abril de 2024 por la Superintendencia de Salud y ha enfrentado críticas por la opacidad de sus cifras financieras. De hecho, los últimos estados financieros públicos de la entidad datan de septiembre de 2023, lo que complica aún más la comprensión de su situación económica real.
Expertos y voceros del sector han señalado que la ausencia de información de la mayor EPS del país pone en riesgo la transparencia y la precisión del cálculo de la UPC, un instrumento clave para la financiación de la salud en Colombia. Además, este hecho se suma a otras alertas recientes sobre la crisis del sistema de aseguramiento, donde se han reportado aumentos de quejas de usuarios y dificultades en la prestación oportuna de servicios.
La decisión de excluir los datos de la Nueva EPS para la UPC de 2026 representa un nuevo reto para las autoridades del sector y podría abrir debates sobre la calidad de la información, la supervisión de las aseguradoras y la sostenibilidad del sistema de salud colombiano.




