En los últimos días, la circulación de listados digitales que exponen a supuestos infieles ha generado amplio revuelo en Colombia. Conocido popularmente como el “Excel de los infieles”, este fenómeno —que ya había tenido eco en países como Chile y Perú— volvió a tomar fuerza en redes sociales y chats privados, donde comenzaron a compartirse archivos que incluyen nombres, datos personales y descripciones físicas de presuntos involucrados.
El primer documento se difundió el 2 de noviembre e incluso organizaba la información por departamentos, incorporando fotografías y relatos sobre las supuestas faltas cometidas. Aunque fue eliminado pocas horas después, surgieron formularios en Google Forms que permitían a cualquier usuario ingresar nuevos datos, los cuales se alimentaban automáticamente a una hoja de cálculo. Para el 3 de diciembre, el formulario ya había sido desactivado, pero la información recopilada siguió circulando en capturas de pantalla y nuevos enlaces.
A pesar de que el tema se viralizó con comentarios humorísticos y curiosidad colectiva, la legislación colombiana es clara frente a la divulgación de datos personales sin autorización. La Ley 1581 de 2012 sanciona penalmente la utilización, acceso o difusión de información privada sin consentimiento del titular, con penas que pueden ir desde 4 hasta 8 años de prisión, además de multas que alcanzan los 1.000 salarios mínimos.
Aunque muchos usuarios se mostraron interesados en consultar o enviar información a estas bases de datos, los expertos recuerdan que hacerlo constituye una violación directa a la ley y expone tanto a quienes publican como a quienes comparten este tipo de contenido a severas consecuencias legales.




